viernes, 11 de noviembre de 2016

Viaje a Japón 2015: Bienvenidos a Kyoto -día 20-

¡Hola a todos! Ya sé que hace un milenio que no escribo sobre este viaje, pero es que ya ha pasado más de un año desde nuestras aventuras por Corea y Japón y siento que al menos debería terminar de escribir sobre todo aquello antes de otras cosas...

Espero que no os moleste mucho que siga contándoos el viaje por aquí, pero es que aunque haya pasado tiempo sigo recordándolo como si fuese ayer... ¿Y cómo os voy a contar cosas de otros viajes sin haber terminado este?

Obviamente intentaré intercalar entradas del viaje con otras cosas, porque hacerlo sólo de esto es un poco aburrido, aunque no descarto que suba algunas seguidas de vez en cuando...

Y dicho esto, ¡continuamos con el viaje!

15 de julio de 2015

Como decía en mi anterior entrada sobre el viaje, la noche del día 14 ya dormimos en Kyoto y al día siguiente tocaba dar una vuelta por la ciudad. Sin embargo, el tema de mi alergia seguía dándome problemas y volví a pasarme por el hospital. El Kyoto University Hospital era muy moderno y te hacían hasta una tarjeta con tu nombre aunque sólo lo visitaras una única vez en tu vida. Aunque he de decir que el tema del inglés fue mucho peor que en Corea... Al final pude apañármelas con el japonés hasta que entré en la consulta, donde si pusieron a una chica que hiciera de intérprete.
Como la cosa se alargó bastante, acabamos comiendo en la cafetería del hospital, que a pesar de lo que pueda parecer la comida estaba riquísima, nada que ver con los hospitales en España, jaja.
Al salir, fuimos directas a ver el Kamogawa (鴨川), el río que pasa por el centro de la ciudad y estaba precioso. En la foto puedes ver perfectamente que hace un calor horrible y estamos en pleno verano.
Cómo no, acabamos en la zona de compras, en la calle Shijo, que es preciosa. Está cubierta, pero sigue pareciendo que estés en la calle y no en un centro comercial ni nada parecido.
Y, obviamente, acabamos en una tienda de manga. ¿Manga? ¿Quién ha dicho manga en Japón?
Luego nos pasamos por el Mercado Nishiki y probamos esos pulpos pequeñitos que dices, ¿esto existe? ¿De qué está hecho? (No os quiero alarmar, pero tenía una yema de huevo dentro de la cabeza) ¡PERO ESTABA BUENO, EH!
Después, pasamos cerca del Santuario Yasaka ¡y había gente preparándose para el festival de verano!
Aunque estaba lleno de gente en yukata, entramos, caminamos por ahí, probamos suerte con el omikuji y luego nos sentamos frente a un laguito del Parque Maruyama, que se encuentra dentro del santuario, y estuvimos mirando los peces y hablando tranquilamente.
El omikuji, es una cajita con muchos palitos dentro y cada palito tiene un número escrito. Meneas la caja, te sale un palito y en este caso te dirigías a una especie de taquilla donde le decías el número a una mujer, pagabas (creo que unos 200 yenes) y ésta te daba el papel correspondiente al número donde viene escrita tu suerte.
En otros sitios también puedes meter las monedas tú mismo en algún recipiente para ello y sacar tu papel de la suerte de un pequeño cajón que lleva el número escrito por fuera.
Omikuji

En este santuario podías mirar tu suerte en el amor o tu suerte normal y corriente. Nosotras decidimos hacer la del amor, ya que era algo que no estaba en todos sitios y somos así de fáciles de engañar. No recuerdo lo que nos salió, pero el papel sigue en mi casa en algún sitio, jajaja.
Parque Maruyama
La verdad es que Kyoto es una ciudad preciosa donde puedes ver esa cara del Japón tradicional que a lo mejor no es tan visible en otras grandes ciudades del país. La puesta de sol desde la calle que lleva al centro desde el santuario al ritmo del shamisen fue algo inolvidable.
Después de comer en el sitio más barato que encontramos volvimos a nuestra guest house a descansar para el trote del día siguiente. (A pesar de perder toda la mañana en el hospital, ¡viendo las fotos me doy cuenta de que aprovechamos el día al máximo! Hay que repetir...)

¡Gracias por leer y espero que os haya gustado la entrada!
¡Hasta la próxima

4 comentarios:

  1. Lo del pulpo es super extraño, no sé si la pinta me gusta o no.. xD
    Espero seguir leyendo entradas del viaje, a mí me gustan :)

    Un besito.

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    1. ¡Hola! ¡Muchas gracias por comentar!
      Me alegro mucho de que te gusten las entradas del viaje :)
      Ya estoy escribiendo la siguiente, así que dentro de poco estará colgada por el blog.

      ¡Besos!

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  2. Me has matado diciendo que había yema de huevo en el pulpito xDDD
    Me encanta ver esta parte más tradicional de Japón, y como cada entrada que leo me entra mucho hype por escaparme mañana mismo e irme a tierras niponas ;___;
    ¡Un saludo!

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    1. ¡Hola! ¡Gracias por comentar!

      Ya... lo de la yema de huevo fue toda una sorpresa... xD
      Jajajaja, yo siempre digo que viajar es lo mejor que hay ¡¡¡y no hay que tener miedo a escaparse en cualquier momento posible!!!

      ¡Saludos!

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